24/7/19

¿Es posible extraer litio manteniendo vivo el salar?


Si, es posible… es el caso del salar de Tres Quebradas (3Q), ubicado 100 km al oeste de Fiambalá, Departamento Tinogasta, en Catamarca, Argentina.


Ya hemos visto cómo se forma un salar en “Salares, las máquinas de concentrar litio”, y cómo se extrae en “cómo se obtiene y procesa el litio de un salar”... Ahora viene la pregunta fundamental, ¿podemos extraer salmuera con litio sin dañar el funcionamiento del salar?... ¿sin matar esa gigantesca máquina de concentrar litio? No es un detalle menor, poder hacerlo marca la diferencia entre extraer un recurso natural no renovable, o hacerlo en forma sostenible para que las generaciones futuras sigan disponiendo del recurso, y que la naturaleza siga haciendo su trabajo… concentrar salmueras y precipitar sales en un salar.

Veamos cómo se describe el salar y el proyecto de extracción de litio en el “Informe de Impacto Ambiental de Explotación - Proyecto 3 Quebradas” (IIA-3Q), que ya ha sido presentado ante las autoridades de la Provincia de CATAMARCA.

¿Cómo se abastece el salar 3Q?

En la cuenca del salar Tres Quebradas, “todos los cuerpos de agua existentes son hipersalinos en estado de saturación, por lo que no pueden tener ningún uso humano ni animal. Solo existen dos cursos de agua dulce. Uno es el arroyo Tres Quebradas que desagua del oeste del monte Tres Quebradas, en el sector noroeste del Proyecto, que se infiltra y llega en forma subterránea a la Laguna 3Q y el otro, el río Pissis en el extremo sur del proyecto”. El resto del abastecimiento es por fluidos termales y precipitaciones, y la recarga de la cuenca está prácticamente en equilibrio con la evaporación. Un salar vivo, que sigue concentrando salmueras y depositando sales.

El aporte de los fluidos termales explica los picos de concentración de Li, elevada densidad y bajo PH, en el sector norte del salar.

¿Cuánto litio hay en el salar 3Q?... ¿cuánto se extraerá?

“La vida operativa del Proyecto se estima en 20 años. Esta estimación se basa en los recursos medidos e indicados actuales de mineral y en una tasa anual de producción de 20.000 toneladas métricas de Li₂CO₃ /año (TPA)”.

Durante los 20 años de producción previstos, se extraerá menos del 20% del recurso de litio.

¿Cómo se extraerá el litio?... El plan de extracción de litio

El IIA-3Q propone la extracción por bombeo y evaporación durante veinte años, divididos en dos etapas. La primera fase, con 5 pozos ubicados en el sector norte y operativos durante 8 años. La segunda fase comprende otros 5 pozos en el sector sur, funcionando durante otros 12 años. Las piletas de evaporación se proyectan ubicar en la misma superficie del salar.

Al extraer salmuera, ¿desciende el nivel de las lagunas?

Si, desciende, y eso también se estudia, así como la velocidad de recuperación del nivel natural. En la imagen se aprecia la variación del nivel de salmuera, de acuerdo a los resultados del modelado de extracción durante los 20 años proyectados.

El mayor descenso se advierte en la laguna de Tres Quebradas, ubicada al norte, con un descenso máximo de hasta 30 cm al cabo de 20 años de extracción.

Las curvas tipo electrocardiograma del gráfico, responden al efecto estacional anual debido a la mayor evaporación durante los veranos y su disminución en los inviernos. Se puede apreciar que la mayor caída de nivel al cabo de 20 años, es del mismo orden que las variaciones estacionales anuales.

Y cuándo se deja de bombear, los niveles se recuperan…

Los ensayos nos muestran que, al cesar el bombeo, los niveles de salmuera en los pozos retornan a su estado anterior en pocos días.

Plan de cierre: Cuándo se acaba el Proyecto, ¿qué queda?

El plan de cierre comprende el cierre progresivo durante la operación, de aquellas instalaciones y sectores que ya no están involucrados en la extracción de salmuera, incluyendo el segado de pozos inactivos, desmantelamiento de infraestructura innecesaria, rehabilitación, etc.

Al cesar la extracción, se realizará el cierre final, que incluye el desmantelamiento de instalaciones y la rehabilitación del terreno incluyendo caminos, campamento, piletas de evaporación, etc., con el objeto de devolver el área a la naturaleza.

“Se prevé que las actividades de cierre y monitoreo continuarán durante unos 7 años, contados a partir del término de la etapa de producción. El periodo propuesto para el cierre final de los componentes es de 2 años y continuará el monitoreo post-cierre por un período de al menos 5 años, antes del cierre definitivo”.

“El monitoreo post-cierre se pondrá en marcha inmediatamente después de concluidas las medidas de cierre aplicadas a cada instalación y se mantendrá activo durante un periodo no menor de cinco años, contados a partir de la fecha de conclusión de las obras de rehabilitación contempladas en la etapa de cierre”. En el post-cierre, y durante al menos 5 años, se realizará el monitoreo social, de estabilidad geoquímica y física, además del monitoreo hidrológico y biológico.


Con el plan de cierre el proyecto es devuelto a la naturaleza… y el salar cura sus heridas…

3Q es un salar vivo, y seguirá funcionando después que cese la extracción de salmueras. El salar va a seguir concentrando sales y el ascenso capilar terminará borrando las huellas de la actividad humana, restituyendo el área de trabajo a la naturaleza.

3Q, un salar vivo, y que seguirá viviendo…

Luego de extraer salmueras con litio durante 20 años, el salar 3Q restañará sus heridas y seguirá siendo una gigantesca máquina de concentrar litio, disponible para que en el futuro pueda volver a ser fuente de trabajo y riqueza…. o para que simplemente, nuestros descendientes puedan ver un buen ejemplo de salar funcionando.  

NOTA: La información volcada en esta nota surge del “Informe de Impacto Ambiental de Explotación - Proyecto 3 Quebradas”, que ya ha sido presentado ante las autoridades de la Provincia de CATAMARCA… es información pública. Algunas imágenes fueron tomadas de la página de NEOLITHIUM.












7/3/19

MITOS del litio… ¿siempre hay conflicto con las comunidades?


Nos hemos acostumbrado a leer y escuchar que la extracción de litio de salmueras afecta a las comunidades originarias. A fuerza de repetición lo han instalado… ¿Siempre es así?, ¿o estamos frente a otro mito antiminero?

Si, puede haber conflictos y se deben administrar. A veces la empresa que encara una exploración por litio en salmueras hace las cosas mal y puede estallar el conflicto, o puede tener suerte y no pasar nada. A veces se hace bien y de todos modos hay conflicto, o lograr el acuerdo de las comunidades.

Son muchos los factores en juego, partiendo de la cultura de la organización, de la actitud de los actores individuales en juego y del apoyo o no que brinde el Estado desde sus distintos niveles, comunal, municipal y provincial. No menos importante es la posición de las organizaciones de la comunidad, con su eventual carga de temores y prejuicios, la postura de las iglesias locales, del periodismo, la posible presencia de activismo externo, o que la posición antiminera se convierta en argumento para dirimir disputas políticas. 

Y algunas veces no hay conflicto, porque no hay pueblos originarios…

Cuando las cosas salen BIEN… Salar de Caucharí

Un buen resultado, es cuando empresa y comunidad crean una relación de confianza y crecen juntos. Veamos el caso del proyecto de litio en el Salar de Caucharí, Provincia de Jujuy, ARGENTINA. Una experiencia que culminó en el año 2012 con la firma de los convenios para la puesta en producción del yacimiento, Fue una experiencia inédita en el país, donde seis comunidades aborígenes de la Puna aceptaron firmar acuerdos para que la minería se instale en sus tierras.

El proceso duró dos años, con el geólogo Roberto Lencina como mediador, acercando las posiciones, poniendo sobre la mesa los objetivos de la empresa minera y las aspiraciones de cada una de las comunidades.

El objetivo es construir confianza…

Nos cuenta Lencina: “Hay un tema central que es cómo te ganás la confianza de la gente y la respuesta es simple: ser creíble, muy serio con lo que se dice y responsable con las expectativas que se generan. Hay que hablarles con la verdad, trazarles horizontes con distintos escenarios y hacer docencia permanentemente sobre las etapas del proyecto minero”, precisa el geólogo tucumano que actualmente se relaciona con los habitantes de Fiambalá, municipio catamarqueño donde está emplazado el Proyecto 3Q de la empresa Liex.

“La simpleza es el eje de la vida y ellos me lo mostraron en acción. Son una gran escuela, pero hay que ir con ganas de aprender. Cuando ellos hablan yo no sólo escucho lo que dicen, sino lo que quieren decir. Trabajo en el significado de sus palabras, sus gestos, posturas. Ganarse la confianza de la gente es un proceso lento”.

El enemigo es la falta de confianza…

El mayor temor de las comunidades originarias es a la mentira: “Por mucho tiempo, el sector minero no trabajó con transparencia… ‘con tal de conseguir esto voy a decir cualquier cosa’. Hay que revertir eso. Aparecen tres escenarios: la persona que genuinamente está muy preocupada por lo que puede pasar ambientalmente, con su casa, esa es gente a la cual hay que darle información, acompañar, respetar su tiempo… Ese es un grupo de trabajo al que hay que identificar. Hay otro grupo que expresa que está preocupado, que son los famosos anti, pero la verdad no les interesa nada y lo único que buscan es su propio interés o sus propias motivaciones ideológicas. En el fondo hay intereses políticos, hay guerras personales y por liderazgo, por más que se haga lo que se haga no habrá ningún tipo de transformación. No vale la pena poner demasiadas energías porque no se cambiará su forma de pensar… Y después está la gente a la que no le importa demasiado nada, en el buen sentido, no se involucra como pasa en cualquier comunidad, pero si esa gente demanda estamos presentes, pero sino no”, explica Lencina.

“Lo estratégico de todo esto, fue acompañar a las comunidades a pensar qué era lo mejor para su futuro, no decidir por ellos. No decirles lo que debían hacer, pero tampoco aceptar calladamente lo que ellos pensaban, sino pensar juntos. Razonamos juntos y finalmente logramos que le pusieran un peso muy fuerte dentro de los acuerdos, más que al dinero, a lo que es la capacitación, generar oportunidades de infraestructura, lo que fuera sustentable en el tiempo” … Y “no enojarse, porque el enojo perturba, no permite negociar, razonar ni dialogar”.

¿Qué se aprende de una experiencia como esta? “Todo. Me marcó mucho la figura de un líder de una comunidad que no hablaba en las asambleas y al final del día lo miraban y le preguntaban qué opinaba y se hacía lo que él decía. Aprendí que la autoridad se construye con confianza, con ejemplo de vida, de hablar menos y ser más coherente con lo que hacés”.

Y a veces, sencillamente, no hay pueblos originarios

Es el caso del salar de Tres Quebradas, a más de 100 km al oeste de Fiambalá, en el Departamento Tinogasta, CATAMARCA. El mismo INFORME DE IMPACTO AMBIENTAL (2016) del proyecto lo explica:

No hay y nunca hubo pueblo originario alguno habitando en el área del proyecto: “el área del proyecto minero presenta una baja sensibilidad arqueológica. Las propiedades del registro arqueológico, en principio, se caracterizan por una baja abundancia, una distribución puntual, discontinua y baja riqueza”. Y eso es debido a que el área del proyecto fue sólo una eventual área de tránsito desde tiempos preincaicos.

Y la razón es sencilla, no hay agua para la gente, ni para la flora y fauna:

“En el sitio del proyecto Tres Quebradas no existe ningún cuerpo de agua dulce. Todos los cuerpos líquidos están formados por salmueras hipersalinas en estado de saturación”… Sin cuerpos de agua, un área inhóspita y aislada donde nunca hubo asentamientos humanos.

Y si en Tres Quebradas no hay pueblos originarios, ¿no se trabaja con ninguna comunidad?

Si, se trabaja con las comunidades más cercanas, que están ubicadas en Fiambalá, unos 105 km al ESE en línea recta del proyecto. Aunque las comunidades cercanas no son originarias también son importantes…

Se debe informar a la gente, estableciendo el diálogo para lograr participación, de manera que la comunidad crezca junto a proyecto, sobre la base de la mutua confianza. Una tarea permanente a lo largo de la vida del emprendimiento.

Todo un desafío… que cuando sale bien, le aporta tanto valor al proyecto como determinar las reservas de litio y composición de la salmuera.

La extracción de litio de salmueras ¿es una amenaza para los pueblos originarios?

NO, más bien es una oportunidad, cuyo éxito depende del grado de integración y confianza que la actividad productiva construya junto a la comunidad, sean estas originarias o no. 

Plantear como inevitable el conflicto de las comunidades con los proyectos extractivos, es construir otro mito antiminero.

13/2/19

ARGENTINA: ¿La ley antiminera de MENDOZA tiene excepciones?


¿Es posible que una Universidad Nacional en MENDOZA no la cumpla?... ¿Están usando “sustancias tóxicas” para procesar minerales metalíferos?... parece que SI… y eso es ilegal, eso es violar la ley 7722… y los ambientalistas, ¿dónde están?


Podemos opinar sobre la ley antiminera de MENDOZA, defenderla, discutirla, pensar que está hecha para cuidar el agua, o que simplemente sirve para impedir la minería metalífera en la provincia… Podemos apoyarla o hasta disentir, y plantear modificaciones o su simple anulación. Pero mientras esté vigente la tenemos que cumplir, TODOS la tenemos que cumplir…

¿Qué dice la ley antiminera?... veamos sus principales artículos…

Artículo 1° – A los efectos de garantizar debidamente los recursos naturales con especial énfasis en la tutela del recurso hídrico, se prohíbe en el territorio de la Provincia de Mendoza, el uso de sustancias químicas como cianuro, mercurio, ácido sulfúrico, y otras sustancias tóxicas similares en los procesos mineros metalíferos de cateo, prospección, exploración, explotación y/o industrialización de minerales metalíferos obtenidos a través de cualquier método extractivo.

Artículo 3° – Para los proyectos de minería metalífera obtenidos las fases de cateos, prospección, exploración, explotación, o industrialización, la DIA debe ser ratificada por ley...

Y lo dice claramente: “prohíbe” el uso “de sustancias químicas como cianuro, mercurio, ácido sulfúrico, y otras sustancias tóxicas similares en los procesos” … “de industrialización de minerales metalíferos obtenidos a través de cualquier método extractivo”.

¿Qué están haciendo en la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo)?

Es muy interesante que el sistema científico se vincule con la actividad privada, desarrollando conocimiento, creando tecnología y aportando soluciones a los problemas reales de la industria, de la gente. Y Más aún, cuando el fruto de la investigación se concreta en patentes de posible uso industrial.

Y lo están haciendo… Dos investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), patentaron un innovador método para extraer litio del espodumeno, un aluminosilicato que contiene litio, procedimiento que fue patentado internacionalmente.  

La industria privada hizo el aporte necesario a fin de montar la planta piloto para recuperar litio en el Laboratorio de Metalurgia Extractiva y Síntesis de Materiales (MESiMat), la primera planta de procesamiento de litio en roca del país. Allí se realizan las pruebas piloto, aplicando un proceso hidrometalúrgico.

“El objetivo final de este proceso es obtener carbonato de litio, un compuesto muy utilizado en la industria, sobre todo para la fabricación de dispositivos para reserva de energía. La novedad de este proceso es que el litio se va a extraer de una roca, el espodumeno”, afirma uno de los investigadores.


“Se ingresa el mineral sólido (en forma de fina "arena") al reactor de 65 litros. Se le agrega agua y después el agente químico. Se programa la temperatura y el tiempo de trabajo, entre 100 y 150 grados centígrados y de 1 a 3 horas”.

“Se deja enfriar el reactor (una especie de olla a presión) y luego se destapa”.

“El contenido se pasa a un filtro Büchner, que trabaja con vacío o presión. Ahí se separa (a modo de un colador) el líquido que va a contener el litio y otros componentes del mineral, como silicio, aluminio y hierro”.

“Después del filtrado se lava el sólido, el cual se puede utilizar como árido de alta gama de uso comercial. Y el líquido pasa a otra etapa donde se van obteniendo los distintos subproductos salidos de la lixiviación del mineral”.

“El líquido se vierte en recipientes, con agitación mecánica, y se le añaden reactivos químicos, para obtener otro subproducto. Mientras, el líquido con el litio va al filtro otra vez. Este paso se repite tres veces más hasta que se logran separar todos los subproductos del producto final, el litio”.

“Finalmente, se pasa al concentrador/evaporador, para disminuir el volumen de agua y concentrar la solución en litio. Con otro componente químico se obtiene el carbonato de litio en forma sólida”.

Si, hacen lixiviación… ¿qué es eso?

La lixiviación es un “proceso hidrometalúrgico mediante el cual se provoca la disolución de un elemento desde el mineral que lo contiene para ser recuperado en etapas posteriores”. Como ejemplo, en la lixiviación del cobre se utiliza una solución de ácido sulfúrico, y en la de oro se utiliza solución de cianuro.

Como detalla el procedimiento patentado, en el primer paso se utiliza un “agente químico”, no detallado en la información periodística, para realizar la “lixiviación del mineral”.

¿Con qué “agente químico” están lixiviando?, ¿con ácido fluorhídrico?... parece que si…

Y no tengamos dudas que el ácido fluorhídrico es una de las “otras sustancias tóxicas similares” que la ley 7722 prohíbe en “los procesos mineros metalíferos”. Y si decimos “similares” somos muy benévolos, es uno de los ácidos más tóxicos conocidos.

¿Es peligroso que en la Universidad usen fluorhídrico en lixiviación?

Damos por descontado que los investigadores utilizan el ácido fluorhídrico en un ambiente controlado, tomando las mayores medidas de seguridad, aplicando los protocolos y procedimientos establecidos para su uso. Ese no es el problema…

El problema, es que en MENDOZA está prohibido hacerlo en el procesamiento de metalíferos, aunque no provoque riesgo alguno, y el litio es un metal. La ley lo impide, y todos la debemos respetar.

¿Quiénes deben cumplir la ley antiminera de MENDOZA?, ¿hay excepciones?

Es una muy buena noticia que el sistema científico se integre con la comunidad para aportar soluciones y desarrollar tecnologías de posible empleo industrial. El problema, es que la ley antiminera impide hacerlo en MENDOZA cuando se usan “sustancias tóxicas” en la “industrialización de minerales metalíferos”. 

¿La ley 7722 es irrazonable?, SI… ¿es la respuesta de la demagogia ambientalista de los políticos, ante las manifestaciones de una minoría revoltosa?, SI…  Pero mientras la ley esté vigente, TODOS la debemos cumplir.


NOTA: Seguimos esperando que los autodenominados “defensores del medio ambiente” expresen en las redes sociales, en sus marchas y pancartas su protesta ante la posible violación de la ley antiminera de MENDOZA. Seguimos esperando que la justicia haga cumplir la ley a TODOS. Seguimos esperando…




8/1/19

Minería en MENDOZA, ¿quién decide su futuro?


Desde 2007, Mendoza tiene vigente la ley 7722, que impide la minería metalífera en la provincia. Una ley que puede ser modificada y hasta derogada, es sólo cuestión de convicción y decisión política.

¿Quiénes deben decidir el futuro de la minería metalífera en Mendoza?

Con seguridad absoluta, el futuro de la minería en Mendoza no debiera depender de un post en las redes sociales, de un slogan en una pancarta o impreso en una remera.

Votamos a nuestros legisladores y les otorgamos el derecho de hacer y deshacer las leyes. Podemos estar o no de acuerdo con sus dictámenes, pero los tenemos que aceptar… ellos son nuestros representantes. Así funciona. Y si no nos gusta lo que hacen, podemos votar mejor la próxima vez.

Y la Legislatura encaró el tema…

A fines de septiembre, ingresó a la Cámara de Senadores un proyecto de modificación de la ley antiminera mendocina, una iniciativa que llevó la firma del legislador opositor Alejandro Abraham. Las modificaciones propuestas, si bien insuficientes para atraer la inversión minera a la provincia, eventualmente permitirían concretar algún proyecto minero avanzado. 

A principios de octubre otro senador opositor, Juan Antonio Agulles,  presentó el proyecto de Ley “Parques Industriales Mineros Controlados”, con la intención de reactivar la minería, principalmente en el Departamento de Malargüe.

“Básicamente el proyecto es la creación de parques Industriales Mineros Controlados, dentro de las zonas que tengan potencial minero…” El legislador aclaró que no ha propuesto ninguna modificación a la ley 7722 “que seguiría vigente, fuera de los parques mineros…”.

Como era de esperar, todos coincidieron en la necesidad de diversificar la matriz productiva de MENDOZA

“El motivo central es porque creo que Mendoza está en problemas de su matriz productiva, un índice de pobreza alto, comercio e industria vienen en baja, un Estado provincial que no tiene todos los recursos y está apelando al endeudamiento y tenemos que discutir una ampliación de la matriz productiva…” resaltó el Senador Abraham.

Y comenzó el debate…

Como corresponde, los proyectos se debatieron en comisión, invitando a los interesados para que aporten información y opinión.

Hasta el oficialismo manifestó apoyar las modificaciones…

El responsable del área minera provincial, buscó las explicaciones más imaginativas, tanto para justificar la existencia de la ley, así como la necesidad de su modificación: “Hace 10 años existía un determinado set de herramientas, hoy es diferente. Hace tiempo te quebrabas una pierna y tenías que amputártela, hoy cambiaron esas condiciones. En su momento el único tratamiento llevó a amputar la minería de la economía mendocina, pero hoy evolucionó la legislación. La Argentina ha tenido experiencias diferentes, buenas y malas. Pero no podemos seguir ignorando que pasaron 11 años”, argumentó el funcionario.

Y le terminaron bajando el pulgar a los proyectos…

A partir de mediados de noviembre, pasado el ímpetu inicial, las interminables negociaciones y las pequeñas mezquindades políticas, pusieron en evidencia la realidad: una absoluta falta de convicción y decisión política, tanto de parte de la oposición, como de la gran mayoría del oficialismo. Ya la decisión parecía tomada… ya fue… no va a andar…

A fines de diciembre se cerró la agenda legislativa del año sin que los proyectos avancen… ¿Queda alguna esperanza de retomar el tema en el 2019?: NO... senadores del oficialismo descartaron que las modificaciones de la ley antiminera prosperen durante el 2019, un año electoral.

"El año electoral va a generar impedimentos para la aprobación de esa ley", aseguró un senador oficialista.

Y lo explicaron muy claramente: si la iniciativa no salió este 2018, menos posibilidades tiene de hacerlo en el 2019, que será un año intenso y con un proyecto como el de la minería que tiene un costo político importante.

En otras palabras, no hay convicción ni decisión, y nadie quiere asumir algún eventual costo político, si lo hubiera. O dicho más claro, vamos a seguir haciendo demagogia ambientalista, para quedar bien con una minoría revoltosa que nos asusta con sus marchas y slogans antimineros, en pancartas y redes sociales.






¿Es la Legislatura quien decide el futuro de la minería en Mendoza?

Para modificar la ley antiminera de MENDOZA hace falta convicción y decisión política. Durante meses debatieron dos proyectos para limitarla… y no pasó nada. Se tiraron la pelota entre los bloques legislativos mientras pasaba el tiempo. Ya fue… en el 2019 “no se puede” porque hay elecciones… nos dicen.

¿Quién decide el futuro de MENDOZA?

¿Nos están haciendo perder el tiempo mientras la decisión ya fue tomada fuera de la Legislatura? Y la pregunta más importante: ¿quién toma las decisiones en MENDOZA?...

No nos debiera sorprender, no es la primera vez que sucede…




26/12/18

ARGENTINA: Desde CATAMARCA, “Sueños en Fiambalá”


Y no son sólo sueños de litio…


“Todos tienen un don y un sueño, y lo importante en la vida es correr hacia ellos, porque si no corrés, nunca sabrás que tan lejos llegarás”.

29/11/18

La “militancia” antiminera, ¿es otra expresión fascista?


No todo es “militancia” … Ante la llegada de la minería, es natural que la gente sienta temor y desconfianza … es gente que necesita ser contenida, informada, escuchada… y es nuestro trabajo generar el diálogo, abrir canales de participación y establecer la confianza. Con la gente de buena fe se construye la minería BIEN HECHA.

¿Y la “militancia antiminera”?…

Hablamos del violento, del intolerante, del que no quiere escuchar, del “militante antiminero”, el que promueve el conflicto, vive de él y lo alimenta con desinformación. Hablamos de los fabricantes de slogans, aptos para la pancarta y la pintada en la pared, muy lejos del razonamiento. Al principio creímos que era un fenómeno aislado, que sólo se oponen a la minería… Ahora lo vemos, es mucho más grave, la antiminería es sólo una de las tantas formas en que se manifiesta el neofascismo.

Hemos intentado comprender…

Y escribimos mucho tratando de comunicarlo… desde hace años. Y va la lista de algunos de nuestros intentos:


Si, escribimos mucho, quizá demasiado. Por suerte, alguien nos da el marco general que abarca este fenómeno, del que la antiminería es sólo un detalle…

Loris Zanatta la tiene clara y nos habla del neofascismo

Viene en nuestra ayuda el ensayista y profesor de Historia en la Universidad de Bolonia, Loris Zanatta, con su nota publicada en LA NACIÓN:

“El miedo a la modernidad alimenta una era de nuevos fascismos”

“El actual clima apocalíptico se nutre de utopías retrógradas que prometen restaurar la seguridad perdida”.

“¡"Libros y fusiles", unidos contra el imperio, tronó hace días Nicolás Maduro! Un hombre sobrio, lleno de hallazgos originales. ¿Dónde lo había oído antes? Ya: " Libro e moschetto, fascista perfetto" ("libro y mosquete, perfecto fascista"), decía Benito Mussolini: armas infalibles contra la diabólica plutocracia anglosajona. Fidel también lo dijo: tenemos que apretarnos "en estrecho haz", en un bonito fascio contra el enemigo; siempre él, siempre el mismo. ¿Qué era el fascio? Lo explica el octavo mandamiento de la doctrina peronista: "Primero la patria, después el movimiento y luego los hombres". ¡Los hombres últimos! Traducido: ¡ay de ti si te alejas del fascio! El individuo vale menos que el conjunto, la parte menos que el todo. En concreto: si sirve, sacrifiquémoslos; amén. Viva el heroísmo, abajo egoísmo; viva el amor, abajo el odio: "Viva el fanatismo", gritó Eva Perón llena de amor; "viva el odio", escribió Ernesto Guevara "sin perder la ternura"; "bestia bruta", me llamó la semana pasada un dirigente peronista en un rapto de afecto”.

“¿Todos fascistas? No: ¡qué va! El fascismo es cosa vieja, cosa italiana. Son parientes, digamos: algunos más próximos; otros, más lejanos. Tienen muchas cosas en común, pero una se destaca sobre todo: exigen la unidad; más: la homogeneidad; más aún: la unanimidad; el máximo: todos deben ser uno; un fascio, en fin. Hasta aquí, nada nuevo, todo ya visto. Fue la razón por la cual, desde los Balcanes hasta América Latina, hace un siglo las religiones cristianas bendecían los fascismos, o como se llamaran a sí mismos”. “Porque prometían encolar lo que la modernidad había roto: Estado y sociedad, fe y razón, moral e individuos, política y religión. Lo intentaron. Pero las iglesias se arrepintieron cuando vieron que el precio era demasiado alto: recomponer lo que había sido destruido implicaba demasiada coerción y violencia, demasiado odio en nombre del amor; además, los regímenes que lo hicieron se convirtieron ellos mismos en iglesias, y en religiones sus ideologías. Inaceptable”.

“Hoy también la modernidad asusta y fragmenta; tal vez aún más que antes, de tan rápida, cambiante, invasiva, global que se ha vuelto. Hoy, también, sube la demanda de unidad, seguridad, estabilidad. ¿Y qué tranquiliza más que la unanimidad y la homogeneidad, que vivir en un fascio? De ahí la vaga sensación de déjà vu que se cierne sobre nuestros tiempos. Con una gran novedad: si alguna vez las religiones se apoyaron en partidos e ideologías para intentar restaurar el Reino, hoy es al revés: partidos e ideologías débiles prometen el Reino apoyándose en las religiones”.

“¿Por qué sorprenderse? ¿Qué partido es realmente popular en cualquier parte del mundo? ¿Qué ideología secular calienta los corazones y llena las plazas? ¿Qué, más que la comunidad de fe, une y protege? De ahí que la gran China abreve en el confucianismo mucho más que en el comunismo; que la inmensa Rusia de Putin se arrodille ante los patriarcas ortodoxos; que dos vastos continentes abran las puertas al islam para fundar sus leyes; que la pequeña y muy católica Polonia marche compungida detrás de la cruz. ¿Qué están buscando, cada uno a su manera? Siempre lo mismo: el fascio, la unidad que protege y consuela, la evasión de la historia que corrompe la armonía de la creación, el escape de la razón que no puede explicar la existencia del mal”.

“Se explica así el clima apocalíptico que nos rodea, típico de las épocas religiosas que Nicolás Berdiaeff describió en su momento: clima atravesado por vientos redentores. Lo nutren utopías antimodernistas y fantasías milenaristas, nostalgias pauperistas e intolerancias chovinistas. El gran culpable es el mismo de antaño: es la modernidad; y la imputación más implacable es hoy en día la bomba ambiental, el calentamiento global. Nada se presta más a los relatos catastrofistas. ¿Lo ve? El fin está cerca, la especie se extinguirá, el juicio universal está por llegar, la naturaleza nos castiga por nuestra arrogancia; Dios, por pretender reemplazarlo”.

“¿Es el calentamiento global un problema? Inmenso. ¿La modernidad tiene lados oscuros? ¡Y cómo! ¿Se pueden abordar de manera racional? No veo alternativas: es lo que tratan de hacer los ganadores del Premio Nobel para la economía de este año; es lo que hace el ambientalismo serio y responsable. ¿Sirven la ciencia y la tecnología? Son decisivos. ¿El desarrollo y la protección del medio ambiente son compatibles? Deben, a menos que se teorice el retorno a la edad preindustrial. Pero cuidado con decirlo: los fundamentalistas están al acecho. ¿Tienen soluciones? Ninguna. Pero tienen dogmas: ¡que felicidad el decrecimiento económico! Ya basta de infraestructuras, basta de consumos, no a esto y no a aquello, arrepiéntanse, conviértanse; que nuestra religión sea la religión de todos. ¿Cuál es su ideal? Un mundo holístico, armonioso, puro, perfecto; una tierra prometida unida por la fe, un fascio”.

“¿Qué une la miserable figura de Maduro, evocada al comienzo de este artículo, con los grandes problemas globales a los que nos referimos ahora? Nada en sentido estricto: todo le queda grande al caudillo venezolano. Excepto una cosa: la tragedia de su pueblo y de otros que, como el suyo, se han sentido atraídos por el sueño de formar un fascio. Es la tragedia de cualquiera que aspire a crear el Reino en la tierra. Ese Reino no existe, pero la fantasía de crearlo es un fin tan elevado que termina justificando todos los medios: terror, odio, despotismo. Y si tal es la siembra, tal será la cosecha: miseria, miedo, diáspora. ¿Redescubriremos las virtudes de la razón? ¿Las razones del sentido común? ¿Lograremos no tirar al bebé junto con el agua sucia de la bañera? ¿No destruir lo bueno que hemos creado, junto con lo que estamos haciendo mal? No lo dudo. Mientras no necesitemos demasiadas tragedias para entenderlo”.

Neofascismo y pseudoprogresismo…

Como dice Loris Zanatta… “El fin está cerca, la especie se extinguirá, el juicio universal está por llegar, la naturaleza nos castiga por nuestra arrogancia” … y la respuesta…  “Ya basta de infraestructuras, basta de consumos, no a esto y no a aquello, arrepiéntanse, conviértanse; que nuestra religión sea la religión de todos. ¿Cuál es su ideal? Un mundo holístico, armonioso, puro, perfecto; una tierra prometida unida por la fe, un fascio”, y para nuestro caso, en modo ambientalista.

Una peligrosa seducción, que nos muestra su peor cara, cuando el neofascismo se disfraza de pseudoprogresismo e impone sus consignas, como un discurso “políticamente correcto”.